El amor por las plantas y las culturas ancestrales nos llevó nuevamente a un viaje de una semana recorriendo los tesoros prehispánicos mexicanos.
Llegamos a los vacios de nuestras cavernas, a las cimas de nuestros más altos volcanes, a las pirámides de nuestras vidas pasadas, a la verdad de nuestro fuego. Alcanzamos el altar de un Marakame Huichol, con corazón de cactus, donde se posa una mariposa en la cúpula de la fogata. En cada parada, encontramos una gran canción de amor dedicada a la naturaleza. Entre flautas, tambores, cuerdas, maracas y silbatos contemplamos las interminables voces del hombre pájaro.

Agradecidas por seguir encontrando aliados que exploran atrevidas posibilidades cinemáticas.

 

Gracias a Gravity Free Productions por invitarnos a co-crear en este nuevo documental.